lunes, 29 de abril de 2019

Hiper tatarea

Veoun post en Facebooksobre cómo quiero que sea Colombia en el futuro y escriben “sin Uribe” y políticamente siento que sí debería ser así, nos han enseñado a odiar al malo siempre y sí que hay malos aquí y Uribe siempre ha sido un niño que no aprendió a nadar y de esos hay muchos otros, él es la cara de un mal de varios casi todos imbuidos en el adoctrinamiento de las redes sociales, Netflix y Youtube, como todos, tú, yo, él, ellx, ella. 

Otra prolongación de la contemporaneidad. Una necesidad de la época que se complementa con el capitalismo, con tantas cosas por Dios en realidad, que por supuesto y qué afortunada la idea de pensarse en lo extrahumano, en otras formas, en otras cosas que realmente desafíen esto que llamamos realidad porque no hay nada que sea imposible y bien lo vemos en el desarrollo del libro y más en la parte del futuro que no es tan futura: ya es una realidad, la ciencia ficción no es falsa, todo lo que ocurre es un juego, tableros de astucia naval, inteligencia del presidente de los legos, qué chimba actualidad panamericana. 

Estamos en otro tiempo. Nos educan robots,
máquinas, escogemos a quién creerle, quién nos es
más útil en nuestro camino. Mc Luhan
dice que: “Hay que considerar que los
medios como extensiones del hombre
son literalmente partes del cuerpo, no
hay que pensar a los medios como objetos
o cosas con existencia independiente,
todos aquellos medios que nos rodean
son partes de nosotros, al subir a un
automóvil el auto deja de ser un auto y la
persona una persona para convertirse en
un ser unificado, una especie de cyborg
cotidiano lento,torpe y que exhala humo.
En esta situación, la calle sobre la cual circula
el cyborg también es parte de los cyborgs  y del
humano que habita al cyborg”.

           



Un amigo da clases por Skype y vive un año sabático en otro país. La tecnología permite simultaneidades, paralelismos y coordinaciones con otros tiempos, otros horarios, otras latitudes. 

Las distancias se hacen cortas con llamadas o videollamadas por whatsapp de Turquía a Colombia, cuando hablas más con tus amigos del extranjero que con los del vecindario, qué importa quién vive al lado, pareciera que no necesitáramos del contacto, pues cada vez nos importa menos caer bien. No hay necesidad de caer bien; con que no pelee una idea con la otra, un universo con otro, todo bien, joya, fino, buena onda,rico, kawaii.

Limitamos nuestro mundo y en nuestro Facebook hacemos lo que queramos. No lo que toca, como en la vida. Ahí eliminamos a quienes nos caen mal, ni locos los tenemos de amigos y qué placer rechazarles la solicitud de amistad, qué fuerza sacarlos de la vida y que no quieran ser tu amigo.